Vecinas y vecinos, ante las declaraciones del propietario de Unión San Felipe SADP (Sociedad Anónima Deportiva Profesional), en relación al uso del Estadio Municipal y al “supuesto” desinterés que tengo con el club y sus hinchas me permito declarar.
1.-Como alcaldesa de la ciudad, debo garantizar la realización de todo tipo de espectáculos destinados a promover la cultura, las artes y las actividades de carácter familiar. Tengo el deber de promover espacios para la recreación y la vida en comunidad, y en nuestra comuna, el Estadio Municipal es uno de los pocos recintos que nos permite albergar espectáculos masivos destinados a aquellas familias que no tienen la posibilidad de presenciarlos en otras ciudades de la región o el país.
2.-Como primera autoridad comunal, reconozco a Unión San Felipe como parte de nuestra comunidad y hemos mantenido las puertas abiertas para que la empresa que hoy rige los destinos de la institución pueda hacer uso del recinto a pesar de no haber cumplido con los compromisos económicos pactados y que hoy representan una deuda cercana a los 20 millones de pesos.
3.-Si el dueño de la institución está tan preocupado por los hinchas del club, lo invitamos a acercarse a regularizar esta deuda, pues son recursos que –eventualmente- nos permitirían mitigar algunas de las deficiencias de infraestructura que presenta nuestro estadio: mejorar accesos, servicios higiénicos, o incluso, la reparación definitiva de la tribuna sur-poniente. Me parece que la preocupación por los hinchas debe ser permanente y no de manera ocasional para tratar de sacar réditos comunicacionales en un momento en que deportivamente, el uni-uni, -una vez más- se encuentra en deuda con su gente.
4.-Quiero ser enfática, sin miedo a ser reiterativa, el Estadio Municipal es de todos y todas los sanfelipeños y sanfelipeñas, no tiene ni tendrá uso exclusivo para ninguna empresa privada y Unión San Felipe SADP podrá seguir haciendo uso del recinto siempre y cuando responda a sus compromisos económicos y asuma que su negocio no está por encima de los espacios de recreación y esparcimiento que requieren nuestras vecinas y vecinos.